Techos apolillados en la Escuela D- 18 podrían caer en cualquier momento sobre sus pupitres. Concejal Chinga comprobó el alto riesgo a que están expuestos los escolares.
ESCUE
El concejal Juan Carlos Chinga fiscalizó, de manera sorpresiva, las salas de clases de la Escuela D- 18 Humberto Valenzuela García, ubicada en calle Codpa 2300.
Chinga, tras observar el inmueble escolar, calificó de alto riesgo la situación que compromete la integridad física de los pequeños alumnos, luego de comprobar el deplorable estado en que se encuentran los techos de las salas de clases del establecimiento el que ha provocado natural nerviosismo en la comunidad escolar que está próximo a cumplir sus 50 años de vida.
El concejal realizó una inspección al área siniestrada expresando su malestar por esta situación. Dijo que si bien la educación es gratuita, ésta debe ser de calidad. «Lamentablemente algunos estudiantes no la reciben sufriendo las consecuencias en colegios como éste, donde los techos – cables eléctricos e infraestructura en general son deficientes», afirmó.
En la escuela, inspecciono las salas números 1 y 2 encontrándose con techos a punto de caer, todos en pésimo estado. “Los techos están apolillados y la fatiga de material es evidente. Los niños están ante una desprotección total y puede ocurrir cualquiera desgracia. Hay que evitar que esto suceda cuanto antes», advirtió.
Para la profesora de Educación Básica, viviana Mollo, la situación es incómoda y preocupante, luego que los menores que acuden a diario a clases en jornada completa se ven expuestos a una inminente caída de techos, los que a simple vista manifiestan deficiencia en su estructura debido a la presencia de polillas y fatiga de materiales.
En la inspección, se pudo detectar además tres pirámides de bancos y sillas en desuso semioxidada en medio del patio del colegio los que según los profesores y alumnos están abandonados y ocupando espacios de recreación de los niños desde el pasado mes de febrero sin que a la fecha nadie haga algo por retirarlos del lugar.
Juan Carlos Chinga expresó que el año pasado, en julio, se desprendieron ya algunas planchas de zinc que cayeron sobre los pupitres en la sala de un quinto año básico dejando a dos personas heridas y otro caso también ocurrido en año anterior, en los comedores del plantel donde una alumna resulto con heridas de consideración.
Finalmente, el concejal Chinga, luego de su recorrido, se comprometió a intervenir en el próximo Concejo Municipal para que se realice un catastro de la infraestructura de todo el establecimiento, demandando la presencia de arquitectos – prevensionistas en seguridad entre otro personal idóneo, a fin de corregir este verdadero peligro a que se exponen los estudiantes de la educación pública municipal.