El senador José Miguel Insulza hizo un análisis sobre los actos del Gobierno en respuesta a la pandemia por Covid-19, específicamente en la arista social y económica familiar.
Según comentó, el Gobierno ha optado por un sistema que cuenta con dos grandes debilidades, en primer lugar que los beneficios son hechos por isla, llegan a ciertos segmentos de la población que lo necesitan, pero entre estas islas quedan vacíos, donde una parte importante de la población vulnerable no obtiene ningún beneficio y, por otra parte, a quienes sí les llegan beneficios, son insuficientes ya que las cantidades entregadas son mínimas.
A esto se suma el problema de los tiempos transcurridos, “recién hoy o el lunes van a pagar los mini-bonos de $50 mil por carga lo cual es una demora que hace que los beneficios no estén llegando a tiempo a la gente” indicó el senador.
Ante esta situación, el legislador sostiene que la única posibilidad real de resolverlo es “avanzar a un ingreso mínimo universal para todas las familias de Chile. «Yo soy partidario de hacerlo por familia más que por trabajador, pero es un tema que todavía se está discutiendo”, dijo.
«Más allá del color político, la gente espera medidas que sean suficientes, un ingreso mínimo garantizado es una ayuda a las familias de Chile que no significará dar a cada uno lo mismo; por ejemplo, una familia que no tiene ingresos va a recibir 500 mil pesos mensuales, las familias que acumulen 400 mil recibirán 100 mil por este concepto, y las que tengan más altos ingresos no lo recibirán; cuando estábamos en el Gobierno nos dedicamos a pagar la deuda pública, llegando al 7% del PGB, pero con eso dejamos de hacer otras inversiones que pudimos haber hecho, pero en este caso yo soy muy partidario del endeudamiento”, señaló el parlamentario.
TENEMOS CAPACIDAD DE ENDEUDAMIENTO
Chile puede sostener un endeudamiento producto de esta crisis, es uno de los países menos endeudados del mundo, por lo que la aplicación de un ingreso mínimo garantizado a las familias, si bien es un gasto enorme, es perfectamente viable.
A juicio del senador Insulza, con la aplicación de esta política “al mismo tiempo que hacemos que las necesidades de la gente sean satisfechas, damos un empuje a las actividades económicas, no hay nada de malo en que la gente compre en este período y el país tiene cómo salir adelante, incluso en pronósticos tan negros como la caída de la actividad en un 8%”.
Agregó además que “países como Alemania, a los que todo el mundo los toma como ejemplo por la gran capacidad de ahorro, tienen un endeudamiento mucho más alto que el nuestro y no se aprobleman con eso”.
PROBLEMA IDEOLÓGICO
El senador fue enfático al señalar que el gran problema para el Gobierno es que “el Ingreso Mínimo Garantizado les asusta por el temor a que se transforme en permanente. «A mí no me asusta, yo creo que debería ser permanente y existir incluso cuando no hay pandemia, que cada familia chilena tuviera para comer todos los meses, por lo que considero, al contrario de lo que algunos dicen, que ésta sería una buena herencia de esta pandemia, alguna cosa buena que haya dejado, por lo tanto esto solo es un problema ideológico”.
Por otra parte, Insulza hizo un enlace comparativo con la idea del retiro de fondos de las AFP diciendo que “creo que el problema no está en que la gente retire o no su plata de las AFP, sino que no tenga la necesidad para retirarla, que es otra cosa; con un ingreso mínimo universal, la gente no tendría necesidad de retirar plata de su fondo individual para poder vivir”.
Dijo que «si bien en los casos particulares pueden generarse situaciones en las que no corresponda hacer pago de un ingreso mínimo universal, eso no obsta a que varios millones de familias puedan beneficiarse, en especial cuando las familias deben estar en cuarentena y no salir a trabajar y contagiarse. La idea principal es que una crisis sanitaria no se nos convierta en una crisis social”, finalizó el senador.