El Arzobispado de Santiago acogió a 120 migrantes peruanos en situación de calle. La medida fue anunciada este martes 5 de mayo, como una forma de ofrecer apoyo solidario a los migrantes peruanos que se encontraban en situación de calle, apostados en las afueras del Consulado de Perú, con el impedimento de regresar a su país por la crisis sanitaria del Covid-19.
Los ciudadanos peruanos, entre los que se cuentan niños y mujeres embarazadas, fueron trasladados hasta la Casa de Ejercicios Sagrada Familia, para realizar la respectiva cuarentena antes de regresar a su país de origen.
Al respecto, el Obispo Auxiliar de Santiago, Cristián Roncagliolo, expresó que “estamos en la casa de retiro Sagrada Familia, de la Iglesia de Santiago, donde en convenio con el Consulado de Perú hemos logrado un acuerdo para traer a las personas que estaban alojadas afuera del Consulado para que se hospeden aquí hasta que puedan volver a su país. Están en una suerte de cápsula, es decir, no entrará ni saldrá nadie, de tal forma que puedan vivir su cuarentena y así regresar pronto a su nación Perú”.
Flor Campos, quien llegó hasta las dependencias del Arzobispado, detalló su situación: “Yo tuve mi pasaje comprado el día primero, tengo mis tres hijos allá en Perú y por este motivo del Covid-19 necesito regresar pronto a mi país. Mis hijos dependen de mí, soy madre soltera y ellos no tienen ahora qué comer”, Agregó que “tengo siete meses acá y vine a trabajar por el bienestar de mi familia y ahora no tengo trabajo, me echaron”.
Albert Guillermo tiene 18 años y se encuentra en similar situación: «Vinimos por turismo, nos quedamos donde un familiar, pero nos enteramos de que iba a haber vuelos humanitarios y decidimos ir al consulado a ver si nos podían dar un apoyo, pero hasta ahorita no tenemos resultados, ni el presidente ni nada. Y bueno, el consulado ha decidido mandarnos a un albergue a ver lo que más adelante pueda pasar. Capaz salga un vuelo o vía terrestre para poder ir a nuestro Perú», dijo.
Otra de las personas que serán alojadas en la casa de retiro es Raúl Requejo, quien explicó que «nosotros estamos esperando un vuelo humanitario que nos lleve a nuestro país porque nos encontramos sin casa, sin trabajo, sin nada. Le pedimos al presidente que ojalá nos apoye como compatriotas que somos”.
Franco Velit, funcionario de la Embajada de Perú, entregó algunos datos respecto de esta realidad que se está viviendo en el país, con ciudadanos de diferentes nacionalidades a raíz de la pandemia. “Muchas de estas personas están en situación de calle porque no han podido seguir pagando sus arriendos, alquileres y desean urgentemente regresar a Perú. Nosotros desde el consulado y con la embajada y el apoyo de la nunciatura y la Iglesia Católica hemos logrado conseguir este espacio para albergar a quienes están en esta situación mientras hacemos las gestiones con el gobierno para poder conseguir un vuelo”.