Cae la última hoja del calendario, se va definitivamente este año que fue tan difícil, nefasto para muchos, sinónimo de la pandemia del Coronavirus que tanto daño causó- y sigue provocando- a miles de familias en todo el mundo, con pérdida de seres queridos.
No estábamos preparados para enfrentar una endemia de este tipo. Habíamos luchado con variados virus, causantes de muchas enfermedades, que provocan el resfriado común, el Ebola, la gripe, el sarampión, la varicela, por mencionar algunas, como también otras extremadamente graves, como el VIH, pero ninguna como el Covid- 19.
Los virus son como secuestradores. Invaden las células vivas y normales y las usan para multiplicarse y producir otros virus como ellos. Esto puede matar, dañar o mutar las células y enfermar. Y justamente ello es lo que nos ha estado pasando con el Coronavirus.
Pese a los esfuerzos de los científicos por encontrar una vacuna, debió pasar casi un año para que surgiera la esperanza de contar con la dosis necesaria para frenar esta pandemia, que se ha extendido por el mundo como reguero de pólvora.
En atención al notable progreso científico y la experiencia previa con otros coronavirus, se están aprobando e implementando- con los respectivos ensayos clínicos- varias vacunas COVID-19 en muchos países, los cuales ya la están aplicando.
En Chile, gracias a los planes y programas sanitarios que se han establecido ya están llegando dosis que permitirán frenar y disminuir el avance de este maligno bicho que tanto daño nos ha causado, confinándonos en nuestros hogares, paralizando las actividades de nuestra sociedad y de nuestra economía.
Pero no todo ha sido tan malo…El Covid 19 nos hizo regresar con mucha fuerza la mirada hacia la familia, los amigos, para estrechar a la distancia nuestros nexos y reforzar los afectos.
Tenemos volcadas nuestras esperanzas en este año que se inicia. El 2021 es el Año del Buey, de acuerdo con el horóscopo chino, es el inicio del Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de los Ecosistemas (2021-2030), según la ONU.
Estamos confiados en reencontrarnos con nuestros seres queridos, con nuestras actividades cotidianas, con todo aquello que nos devuelva a la normalidad tan deseada…
Pero, seamos realistas, nunca será igual…
Osvaldo Díaz Tapia
Periodista
Director «Arica Hoy»