Según la concejala Elena Díaz, en el «Miramar» se botaron 300 raciones alimenticias como también existiría acoso laboral entre las manipuladoras de alimentos.
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La concejala Elena Díaz denunció que en el Colegio Miramar, ubicado en la avenida Ignacio Loyola (ex camino a las pesqueras), se habrían botado a la basura raciones alimenticias que entrega la JUNAEB, como también la existencia de denuncias de acoso laboral entre las manipuladoras de alimentos de ese centro educacional.
La edil, con documento en mano, llamó la atención sobre la información que le entregaron las propias afectadas, quienes denunciaron que el jueves 16 de abril, a las 15,30 horas, se habrían arrojado a la basura más de 300 raciones de comida en buen estado y que las amenazaron con que se quedarían sin trabajo en breve tiempo.
“Las raciones que la JUNAEB proporciona por bases de licitación deben entregarse alrededor de las 14,30 horas, pero el director del establecimiento, Eduardo Carlevarino, tiene horarios que van más allá de las 15,45 horas. Él tiene que entender que las manipuladoras no trabajan para él, que trabajan para una empresa externa y no se puede sentir con el derecho de abusar del cargo que ocupa. El estrés psicológico al que están sometidas estas trabajadoras ariqueñas es intolerable, porque durante años este señor ha hecho lo que ha querido con el personal manipulador”, subrayó la concejala.
Consultado el director Carlevarino, señaló que es efectivo que se perdieron las 300 raciones alimenticias, pero que fue debido a que los mismos estudiantes, por escrito, solicitaron seguir en sus labores hasta las 15,45 horas y luego almorzar, pero se habrían retirado todos a sus casas, perdiéndose las raciones por ese motivo.
“No es justo que me acusen de acoso laboral, porque yo no he amenazado a nadie. Era mi deber, frente a unas fotos que sacaron aquí, desde su lugar de trabajo, que no es público. Ahora, si llegaban menos raciones, por supuesto que las empresas externas contratarían menos personas y varias se quedarían sin trabajo. Pero no fue mi intención amenazar a nadie”, recalcó el director del colegio Miramar.