Presidenta y tesorera del Sindicato que agrupa a las trabajadoras se reunieron con integrantes de la Comisión Social del Core.
CORE
Preocupación manifestaron los Consejero Regionales (CORE) integrantes de la Comisión Social, encabezada por su presidente, Arturo Gómez, por el futuro de las jefas de hogar del Programa Pro-Empleo 1000 cupos, que ejecuta el Gobierno, por medio del Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (SENCE) tras una conversación que sostuvieron con las dirigentas gremiales Rossana Cornejo y Antonieta Rubio, presidenta y tesorera del Sindicato Pro empleo. respectivamente.
Ambas, se mostraron agradecidas por la receptividad de los integrantes de la comisión, pero a su vez pusieron énfasis en la forma en que este programa se ha ido llevando a cabo, del que esperaban un potenciamiento de acuerdo a las aptitudes en el desempeño de sus labores.
¿FIN AL PROGRAMA?
“A nosotros cada seis meses nos renuevan el programa y tenemos la inquietud, ya que lamentablemente nos enteramos –por la crisis económica – que quieren eliminar el pro empleo y eso no corresponde porque somos las personas que ganamos menos, ya que tenemos una debilidad en la parte laboral y económica. Reconozco que se ha mantenido durante bastante tiempo el programa, pero es que no se ha modificado una inserción laboral como corresponde”, expresó la dirigenta Cornejo.
En la oportunidad, concordaron los integrantes de dicha comisión –Claudio Acuña (Pdte. del CORE) , Ovidio Santos, Ernesto Lee, Juan Poma y Gary Tapia- en que había que buscar fórmulas que, por un lado, garantice la continuidad, pero que por otro permita entregar las herramientas necesarias para que se desempeñen e inserten en funciones que les garanticen la estabilidad laboral.
ROL SOCIAL
“Como CORE siempre hemos cumplido un rol social y con ello dar respuesta a las personas, en que paralelamente debemos promover el desarrollo en todos los ámbitos y en toda la región”, resaltó Gómez, agregando que “nos preocupa sí darle continuidad a este programa, pero a su vez, ya es el momento de conversar con todos con quienes tenemos que hacerlo, con el fin de ver cómo mejoramos las capacidades y condiciones laborales de ellas, para poder sacarlas –del programa- y asegurarles un mejor empleo hacia el futuro”.
Concluida la reunión, se elaboró un informe, el que será dado a conocer en el pleno con el fin de ver los pasos a seguir.
Actualmente el programa Pro-Empleo 1000 cupos, da trabajo a 830 personas en toda la región, el que se desarrolla a contar del año 2008, y surgió como una necesidad de atenuar los efectos del desempleo en la región, en especial en personas vulnerables, en este caso mujeres jefas de hogar.