Tsewang Phuntso valoró el interés y el compromiso de la comunidad de Arica por la educación y el cuidado del medio ambiente.
DALAI
El representante del Dalai Lama en América Latina, Tsewang Phuntso, visitó Arica, realizando una serie de actividades de visitas y contactos.
Entre ellas, acompañado del diputado Vlado Mirosevic, saludó al Alcalde Gerardo Espíndola y funcionarios municipales, para luego visitar a los niños y niñas de la escuela G-27 “Ignacio Carrera Pinto”, quienes desde hace un año trabajan en un nuevo y experimental modelo de educación.
El Embajador es el encargado de realizar los vínculos más cercanos entre Latinoamérica y el gobierno tibetano en el exilio, cargo que lleva adelante desde el 2001.
Durante la visita al jefe comunal, el representante tuvo palabras elogiosas para la máxima autoridad comunal y la ciudad, llamando a preservar la cultura e identidad, también invitando a vivir en paz, cuidando la ética, el respeto y el encuentro como seres humanos.
Tsewang Phuntso recibió un obsequio de manos del alcalde, con la historia de la Región de Arica y Parinacota, quien agradeció el gesto y llamó a cuidar el medio ambiente. “Es muy importante Arica, en el cuidado del medio ambiente, Chile es muy importante para el clima en todo el mundo, al igual que el Tíbet. Entonces los dos lugares tienen que preocuparse mucho por el cuidado, educar a la gente para que tenga conexión con la naturaleza y conciencia con ella”, destacó.
Además, el Embajador, valoró el compromiso e interés de la comunidad. “Estoy muy asombrado, muy ansioso por trabajar y seguir trabajando, con las autoridades aquí en Arica, principalmente para poder enseñar y traer la ética a la sociedad”, señaló.
A su vez, el Alcalde Espíndola elogió la labor que realiza el representativo, recordando la dura realidad que ha vivido el pueblo tibetano, con un exilio doloroso y que continúa en la senda de la esperanza, la libertad y la paz.
La autoridad comunal recordó el vínculo que el municipio tiene con la cultura tibetana. “Nosotros como municipio tenemos un vínculo, el Dalai Lama envió el año pasado un texto que él escribió sobre la ética secular orientada a la educación, nosotros en una de nuestras escuelas, en la G-27, en conjunto con profesores, con el DAEM, y el municipio, estamos trabajando para aplicar algunos de esos conceptos secular en los alumnos”, destacó.
ESCUELA G-27 EDUCANDO EL ESPÍRITU
Una de las actividades más esperadas por el embajador del Tíbet fue la visita realizada a la Escuela G-27, donde fue recibido por alumnos con el emblema tibetano.
En el establecimiento, se realizó un acto, donde se explicó la multiculturalidad de la región, acompañado de una tradicional PAWA, con la participación de la visita, quien también disfrutó de bailes y un coro, con interpretaciones Aymaras.
El proyecto de Ética Secular llama a educar y cultivar valores universales como la compasión y la solidaridad, independiente de la religión, cultura y origen, proyecto que lleva más de un año en la escuela, mejorando la calidad de vida de los alumnos y la equidad educacional.
Las enseñanzas se basan en la libertad, el humanismo, éticas y valores altruistas, según comentó el alcalde Espíndola, este proyecto experimental, ha servido para transformar las metodologías tradicionales de educación.
Cabe señalar que una grata experiencia han vivido los profesores quienes fortalecen el método educativo. Félix Milanés, docente de Tercero básico, se refirió al respecto, señalando que ha sido una experiencia profundamente transformadora, desde el punto de vista que han tenido que cuestionarse muchos elementos que eran naturales en el proceso de formación de nuestros estudiantes, y en el fondo no eran tan naturales. «Había evidencias que el camino era por otro lado”, resaltó.
Por su parte el representante del Tíbet, Tsewang Phuntso, comentó a la comunidad sus orígenes, en un barrio humilde, llamando a los profesores a que la pobreza no los desespere, recalcando a la comunidad educativa que la educación es la solución, y soñar en conjunto para conseguir los objetivos, en un plano de buena convivencia y amor al prójimo.