Sistema permite recuperar y habilitar liquidos que hoy se desechan por su toxicidad, para utilizarlos en riego.
CONTAMI
Recuperar aguas contaminadas para usarlas en riego y aumentar la productividad en la Región de Arica y Parinacota es el objetivo de un proyecto cofinanciado por la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), del Ministerio de Agricultura, y ejecutado por la Universidad de Tarapacá, que tuvo en el Valle de Lluta el primer riego de cultivos con agua purificada por el Sistema Vetiver.
En la actividad, que contó con la presencia de Jorge Alache, Seremi de Agricultura de la Región; Fernando Bas, director ejecutivo de FIA, y de Vitelio Goykovic, decano Facultad de Agronomía de la Universidad de Tarapacá, se hizo un fuerte hincapié en la preocupación del Ministerio de Agricultura por encontrar alternativas sustentables para el mejor aprovechamiento de los recursos de agua en el norte del país.
Fernando Bas destacó en la cita que “en el ámbito de la fitorremediación, el Sistema Vetiver, integra principios desde una escala ecológica, proporcionado importantes beneficios desde un punto de vista ambiental y social que no se contemplan con otras especies”.
Y agregó que “esta tecnología tiene muchas ventajas con respecto a los métodos convencionales de tratamiento de aguas contaminadas, porque es económica y posee un impacto regenerativo del suelo y agua en los lugares que se aplica”.
Este método —que está implementando una plataforma tecnológica para la descontaminación de las aguas de riego, a través de la fitorremediación con el Sistema Vetiver— fue inicialmente desarrollado por el Banco Mundial, para la recuperación de suelos y aguas en la India, a mediados de los años ochenta, y en la última década ha emergido como el más innovador, de bajo costo y poco invasivo ambientalmente de los sistemas de remediación existentes.
“Para que funcione este sistema, se colocan por unas semanas las plantas —el pasto tropical Vetiver—, sobre balsas en el agua a tratar, y éstas son capaces de extraer del agua y suelo, una serie de contaminantes como metales pesados, pesticidas, hidrocarburos y radioactividad, para luego acumularlos en sus raíces funcionando como un filtro”, explicó Sandra Ugalde, coordinadora técnica del proyecto.
De este modo en la agricultura, el sistema permite recuperar y habilitar aguas contaminadas que hoy se desechan por su toxicidad. Es el caso del Valle de Lluta, en la Región de Arica y Parinacota, el que se riega a través del río Lluta, perdiendo un caudal de aproximadamente 1.000 litros de agua por segundo, los que, según estimaciones de la Universidad de Tarapacá, servirían para regar unas 2.200 hectáreas adicionales.
Los primeros resultados de la implementación del sistema, han demostrado que en agua con alto contenido de boro, realizado en un volumen de 3.000 litros se obtuvo una disminución de 13,35 mg/l a 7,1 mg/l en 5 días.
Por otra parte, los ensayos realizados en metales pesados como plomo, manganeso y el metaloide arsénico, arrojaron disminuciones aún más significativas, comentó Sandra Ugalde, coordinadora técnica del proyecto, “puesto que en el caso de plomo, el ensayo comenzó con 2 mg/l y al cabo de 15 días no se detectó plomo”.
Asimismo, en el manganeso, se comenzó con 1 mg/l y a los 15 días se detectaron 0,24 mg/l. Por otra parte, el arsénico en agua de pozo contaminada con 0,33 mg/l disminuyó a 0,06 mg/l en 5 días.
“Este tipo de innovación ayuda a que aprovechemos mejor los escasos recursos hídricos con los que contamos en la región, de una manera sustentable, y con la opción cierta de replicarlo, a futuro en otras zonas del país que enfrenten la misma problemática”, sostuvo el seremi de Agricultura de la Arica y Parinacota, Jorge Alache.
EXPERIENCIA INTERNACIONAL
La remediación a través de plantas o fitorremediación, es una tecnología emergente sustentable, con probada eficacia y adecuada relación costo-beneficio.
Existen variadas tecnologías que se utilizan para limpiar la mayoría de los sitios contaminados por metales pesados e hidrocarburos, puesto que son rápidos y relativamente insensibles a la heterogeneidad de la matriz contaminada. Sin embargo, tienden a ser poco eficientes, costosas y perjudiciales para el medio ambiente.

La fitorremediación ha sido empleada con éxito, en India, Australia, China, Sudáfrica, Tailandia y Venezuela, ya que integra principios científicos relacionados a la hidrología, mecánica de suelos y a los procesos naturales que se asimilan con el manejo de la tierra y el agua.

Sin embargo, en la actualidad, no existe en el mercado nacional una tecnología que sea económica, sustentable y ecológica capaz de remediar aguas contaminadas a gran escala. Por lo mismo, este proyecto vendría a entregar una nueva alternativa, en un principio, para el sector agrícola, aunque luego podría ser aplicado en el sector minero de la región.